Felices fiestas

A todos los que os pasáis por aquí. A los que no saben que este sitio existe. A los que dejáis algún comentario. A los que no. A los que tienen la suerte de conocerme en persona. A los que no han tenido oportunidad de hacerlo, y a los que nunca la tendrán. (Sé que este post va un poco a destiempo, pero apenas he tocado el ordenador últimamente.)

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Esta criatura llamada BLOJER roza ya los dos años (oficialmente). Son unas cuantas horas perdidas invertidas por aquí. En próximos aniversarios espero poder hacer algún sorteo o «algún algo».

La imagen estaba en un grupo de Flickr dedicado a reunir estas cosas.

La lenta espera

«[...] El elemento central de este experimento era que los sujetos tenían que esperar las descargas. Cada ensayo empezaba con la revelación de la fuerza que tendría la descarga, y cuánto debería esperar: entre 1 y 30 segundos.
Para muchos, la espera era peor que la descarga. Dada la opción, casi todos preferían acelerar la descarga y no tener que esperar. Casi un tercio temía tanto la espera que si se les ofrecía la posibilidad preferían una descarga mayor de inmediato y no esperar a una menor más tarde.»
Fragmento, Hoy no es noticia, Ilustrae.

Hazlo lo mejor que sepas, pero...

« ...el hecho de que tengas su atención no quiere decir que tengas su respeto.»
Aprendido por ahí.

Y con éste se cumple la mágica cifra de los 500 posts.

Cómo instalar un tipo de letra o fuente en el Mac

Obviamente lo primero es tener/buscar y conseguir la fuente que necesitas. Lo digo porque hay numerosos sitios web de confianza donde descargarlas gratuitamente (otros son de pago). A mí me gusta, por ejemplo, Dafont. De ahí saqué la fuente Debriek, para el banner superior de este blog. Si te descargas un fichero comprimido, puede que se trate de una carpeta con más cosas, como archivos de licencia, readme, etc. La fuente propiamente dicha está en un fichero con extensión .ttf (True Type Font). Puede que haya varios para una misma fuente. Selecciónalos todos.

Lo segundo es ir a tu disco duro (en mi caso, Macintosh HD). Debes soltar el(los) fichero(s) .ttf en la carpeta/directorio Librería/Fonts*. El resto de archivos descargados junto con el .ttf  no importan para el funcionamiento, pero según para qué lo uses, quizá deberías prestar atención a las licencias.

La próxima vez que inicies un programa de edición como el Gimp (recuerda que si quieres instalarlo, podrías necesitar instalar previamente X11, que viene en el disco del sistema operativo que acompañaba a tu Mac dentro de la caja), automáticamente detectará las nuevas fuentes instaladas en el sistema.

(*) El sistema operativo admite más de un usuario; si quieres que las fuentes sólo estén disponibles para tí y no para los demás con quien compartas la máquina, elige la carpeta Librería de tu directorio personal. Contiene también una carpeta llamada Fonts, donde debes copiar los .ttf exclusivos para tu cuenta (verás que no contiene una copia de las fuentes comunes a todos los usuarios, sino que está vacía, pues las fuentes que guardas ahí son fuentes adicionales a las del sistema). Aquí hay un hilo (algo viejo pero útil), donde se comenta.

Hacer cosas

« Ésta es una sociedad o cultura en la que si pones en marcha algo, muchos te criticarán ferozmente y se alegrarán si te va mal. Un país en el que si eres honesto, cuentas tus problemas y pides una pequeña ayuda para seguir ofreciendo un producto gratis –además dando ejemplo con una licencia Creative Commons– algunos te ayudarán, pero muchos sólo se dedicarán a criticar, no sólo a la empresa, sino también a sus amigos o los que hayan intentado ayudarte. » Fragmento, un post de Ricardo Galli.

Preservar la información digital

« [...] La cantidad de información que generamos crece de modo exponencial. Llegó un momento en que los sistemas no eran capaces de sacar copia de todo antes de que los soportes se deterioran con el paso del tiempo y se perdiese su contenido. Finalmente, optaron por no duplicar la información más antigua, por considerarla de menor importancia para el contexto en que se hallaban. Y así comenzó a olvidarse la Historia. »

Fragmento, comentario anónimo en ¿Nos sobrevivirán nuestras creaciones digitales?, Barrapunto.

Un mundo de Lego

« Una cosmología [el estudio de la estructura del universo] en la que el espacio es discreto, en vez de continuo. Es como si existieran «átomos de espacio» indivisibles, de un tamaño mínimo que estaría en torno a 10^-35 metros. Nuestros instrumentos científicos sólo pueden observar ahora mismo distancias de unos 10^-18 metros, que son enormente mayores, y por eso esos «átomos de espacio» nos pasan desapercibidos o nos parecen uniformes y continuos. [...] En el universo discreto, hay distancias mínimas y tics de tiempo mínimos. » Fragmento, El universo que rebota y es discreto en vez de continuo, Microsiervos. Quizá la existencia de esos átomos de espacio sea una justificación apropiada para el hecho de que Aquiles finalmente alcanzará a la tortuga.

Secuencias de De Bruijn

Una secuencia de De Bruijn (nombre de un matemático holandés) es una secuencia de caracteres o cadena tal que todas las cadenas de una longitud determinada construídas con un conjunto finito de caracteres, aparecen exactamente una vez como subcadenas dentro de la secuencia. Debido a estas secuencias, los ataques de fuerza bruta son tareas más livianas una vez se ha hallado la secuencia (se conocen algoritmos para construir una de estas secuencias, y no son únicas).

Viernes negro

Decía el señor Shigeru Miyamoto (Zelda, Mario, Nintendo...), cuando era preguntado acerca del público objetivo de sus juegos, que «Los adultos son niños, pero con la barrera social de no comportarse como ellos, sino con más moral y ética. Ningún juego sin ética ni moral podrá ser jamás un juego adulto. »
El título del post: acerca de lo acontecido en WalMart. La moral y la ética tienden a difuminarse conforme aumenta el número de personas que comparten un objetivo, sobre todo si los "compañeros" son también vistos como competidores. Los grupos pueden en ocasiones comportarse de forma estúpida e incontrolable, posiblemente por la dificultad de transmitir ideas o datos del entorno inmediato a un gran número de personas. La causa de estos comportamientos no es la falta de conciencia de cada integrante del grupo, sino una mala o nula comunicación.

—"¿Pero es que no has aprendido nada de lo que te he enseñado?"
—"Sí, me has enseñado que la gente es capaz de todo por una patata."
El imperio del sol.

El ritmo del semáforo

Al igual que las escuelas son lugares de aparcamiento de jóvenes, las residencias  lo son de ancianos. Las calles son lugares incómodos para niños y mayores; nuestra sociedad industrial aborrece a aquellos que no están en el rollo, a todos aquellos que a los que no les da tiempo a cruzar la calle al ritmo que marca el semáforo.
Atasco_rojo_peque

Fuente de la imagen.

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